¡Rompiste la dieta y ahora qué!


Un pequeño desliz puede convertirse en el principio del fin de tu dieta, acabando con tu objetivo de bajar de peso para verte y sentirte bien
“Rompí la dieta y ahora que hago”, es una pregunta que con frecuencia se plantean miles de personas alrededor del mundo tras haber incurrido en algún “desliz dietético”. Muchas veces desanimadas antes su falta de voluntad, se preguntan si valdrá la pena o no continuar con ella.

Con frecuencia, los deslices en la dieta son la excusa perfecta para abandonarla, de tal forma que pueden convertirse en el principio del fin, no solo de la dieta, sino del principal objetivo: bajar de peso para verse y sentirse bien.

Todos sabemos que no es fácil mantenerse fiel a la dieta sin sucumbir a las tentaciones, pues por mucha fuerza de voluntad que tengamos, quienes hemos seguido algún régimen estricto, sabemos que hay momentos o días difíciles en los que nuestra fuerza de voluntad es puesta a prueba.

En esos instantes de flaqueza cuando literalmente nuestro cuerpo “nos pide a gritos” que rompamos la dieta y que nos devoremos ese delicioso postre, nos enfrentamos a un importante dilema: o nos controlamos y salimos victoriosos de la tentación, o sucumbimos ante ella.

Si te ha ocurrido lo segundo y rompiste la dieta tras muchos días de esfuerzo, no te angusties ni te desanimes, “take it easy”, pues como dicen por allí, aunque suene gracioso, “las dietas están para seguirse, romperse, continuarse y volverse a romper”, porque si no lo hiciéramos sería peor ¿no te parece?

Así que si rompiste la dieta comiendo de más en alguna celebración o picando algo, no te desesperes, ni eches en saco roto tu esfuerzo, acá te decimos como superarlo y seguir adelante.

1. En primer lugar debes perdonarte y aceptar que nadie es perfecto.

2. No te castigues tras un desliz saltándote las comidas o evitando tu comida favorita, ya que esto solo te empujará a seguir comiendo en exceso.

3. Enfócate en alimentos saludables y en porciones de tamaño razonable. Por ejemplo, si tuviste una cena abundante, planea para el día siguiente una comida baja en calorías.

¡Rompiste la dieta y ahora qué!
4. Aprende de la experiencia y encuentra maneras creativas de evitar las tentaciones. Si el estrés te abre el apetito, quizá te convenga llamar a un amigo en lugar de devorar un enorme paquete de galletas.

5. Si hay alimentos que se te hacen irresistibles, encuentra la forma de incorporarlos en tu dieta con sensatez, ya que evitarlos completamente puede aumentar más tu deseo y desencadenar episodios de atracón.

6. Finalmente recuerda que los deslices en la dietas son inevitables, a todos nos pasa, lo importante es que aprendas a recuperarte de ellos y a seguir adelante, pues solo así lograrás alcanzar tu objetivo.

Ten presente que las personas que saben perdonarse y reprocharse menos por los errores cometidos en la dieta, tienen mayor éxito a la hora de perder peso. Así que el que hayas roto la dieta no es excusa para abandonarla, simplemente empieza un borrón y cuenta nueva. ¡Animo!

 

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