Cuidado con las comilonas navideñas (II)

Dietas especiales

Mención aparte merecen aquellas personas que llevan un régimen alimenticio especial para controlar algún padecimiento, como concentración elevada de grasa en sangre (colesterol o triglicéridos), enfermedad celíaca (intolerancia al gluten, proteína existente en harina de trigo, centeno, cebada y avena), hipertensión (presión arterial alta) o diabetes (concentración elevada de azúcar en sangre), ya que, en efecto, enfrentan demasiadas tentaciones en diciembre por abundancia de postres y bocadillos.

Estas personas deben entender sus limitaciones a la hora de seguir un tratamiento, pero también deben saber que si tienen adecuado control de su enfermedad pueden gozar de ciertas libertades y comer algún dulce típico de temporada de vez en cuando, aunque no a diario. Esto, lejos de ser perjudicial, resulta conveniente desde el punto de vista emocional, siempre y cuando se compense con disciplina nutricional el resto de los días.

Debemos señalar que la industria alimentaria ofrece numerosos productos de composición nutricional adaptada a diversas enfermedades, pero tampoco hay que confiarse y abusar de su consumo, además de que antes habrá que preguntar al médico o nutriólogo sobre la conveniencia de consumirlos.

Afirmamos esto porque, en el caso de los pacientes con diabetes, a pesar de que estos alimentos muestran algunas leyendas publicitarias en sus envolturas (“sin azúcar”, “con fructosa”), no siempre tienen reducción significativa de calorías. Conviene leer a detalle los ingredientes y cerciorarse de su composición, o bien, solicitar a un especialista el nombre y raciones de los productos que conviene ingerir.

Cuidado con las comilonas navideñas (II)
También deben tener cuidado especial las mujeres encinta, en particular las que padecen diabetes gestacional (elevación de azúcar en sangre durante el embarazo), ya que excederse en el consumo de postres, dulces y calorías en estas circunstancias puede ser dañino no sólo para ellas, sino también para el bebé.

A personas preocupadas por su colesterol o triglicéridos les interesará saber que deben dar preferencia a turrones de almendras sencillos, sin ningún aditamento, y que deben comerlos con prudencia y sentido común.

Por último, quienes padecen enfermedad celíaca deben estar atentos a los ingredientes de los postres, ya que la oblea que cubre la masa en algunos turrones, mazapanes o polvorones suele elaborarse con harina de trigo, que está contraindicada en su condición.

Como podrá apreciar, la alimentación durante fin de año no significa imponer sacrificios y restricciones para disfrutar de los alimentos, sino mantener disciplina en el consumo de diversos productos, a fin de evitar complicaciones en la salud.

 

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